Primera Comunión de Jorge


El sábado 17 de Mayo celebramos la primera comunión de mi sobrino Jorge y mi cuñada me había pedido que le ayudara a preparar algunos detalles de la comunión.
En concreto me encargó que diseñara las invitaciones y los recordatorios. Una mañana se vino a casa y entre las dos decidimos el diseño, los colores, la tipografía y los textos.

Invitación
Recordatorio

También diseñé las etiquetas para decorar los detalles y por supuesto, me encargó galletas decoradas para regalar a los invitados al banquete. Ni que decir tiene que me ha hecho muchísima ilusión.


Hice mi receta habitual de galletas de mantequilla y usé el precioso cortador de niño de comunión de Julia {Postreadicción} que me parece un diseño muy moderno y elegante y permite realizar una decoración más estilosa que en del niño de Wilton que usaba antes. Además hace una galleta de un tamaño perfecto como regalo. Concretamente las mías ya horneadas tenían unas medidas de 14x5 cm.
Como siempre las decoré con glasa real (esta vez de albúmina) y gracias a la ayuda inestimable del deshidratador logré terminar mi pequeño ejército de comulgantes en solo tres tardes. Antes con los tiempos de secado esto hubiera sido impensable!

Ejército preparado para embolsar

Tanto el diseño en Photoshop para las invitaciones, recordatorios y etiquetas, como la decoración de las galletas, está basada en el traje que iba a llevar mi sobrino en su gran día y desde luego intenté que se pareciera un poquito a él... lo cierto es que tengo un sobrino muy guapo y no es pasión de tía! ;-)


Usé además rotulador comestible para pintar las caritas y polvos en tono rosa para los coloretes.
Aunque en algunas fotos no se aprecia bien, el crucifijo y la cadena están pintadas en plateado.

Para conseguir volúmenes decoré el niño por partes. Primero la cara, el fondo de la chaqueta y los zapatos, y después de pasar por el deshidratador unos minutos hice los pantalones, el pelo, las manitas y las solapas del traje marinero. En ningún momento use glasa de delineado para decorar estas zonas de la galleta.


Una vez secas del todo, pinté las caritas y añadí los últimos detalles, esta vez si, con glasa de delineado.
Listos para embolsar!


Para cerrar las bolsitas de celofán utilicé baker twine en color gris plata y blanco (como era el traje de mi sobrino) y colgué de él las etiquetas recortadas con una troqueladora ovalada y festoneada de 5 cm.


Para regalar a los profesores de mi sobrino mi cuñada me pidió también unos macarons y como no era sencillo encontrar cajitas de macarons personalizables, decidí diseñar una caja en Photoshop y este fue el resultado:


En la cajita caben 8 macarons de tamaño normal e hice macarons de 8 sabores y colores diferentes para la ocasión:
  1. Limón
  2. Capuccino
  3. Chocolate con leche y fruta de pasión
  4. Flor de azahar
  5. Vainilla
  6. Pistacho
  7. Fresa
  8. Violeta


La cajita va decorada con cinta de raso blanca y una de las etiquetas ovaladas como las de las bolsas de galletas.

En esta foto se me olvidó colocar el macaron de violeta :(

Como podéis imaginar estoy muy contenta de haber podido contribuir en este acontecimiento tan especial para mi sobrino y ha sido muy bonito que mi cuñada Elena me confiara esta tarea.
Creo que todo ha salido muy bien, porque además pasamos un día en familia estupendo y el "comulgante" disfrutó como un enano.
¡Para mí ha sido todo un placer!

Primavera Vintage


Un mes de Abril de hace 3 años, abrí este blog dedicado a las galletas decoradas.
¡Me parece mentira, tres años ya!

Mi primera entrada mostraba un bouquet de galletas que hice para el cumpleaños de mi madre, las primeras galletas que jamás había hecho. Ahora que ha pasado todo este tiempo, las miro y les encuentro fallos a montones -como es lógico- y me hace sentir bien comprobar que el tiempo no ha pasado en vano y he ido mejorando mi técnica, la calidad de la glasa, la combinación de los colores... y no solo las galletas han mejorado, creo que incluso mis fotografías son más aceptables.


Puede parecer una tontería, pero no hay nada más frustrante que tener  frente a tí unas bonitas galletas, cupcakes o macarons que tanto trabajo te han costado y no conseguir unas imágenes que les hagan justicia.


Durante estos años he conocido a muchas personas que comparten esta pasión, no solo por las galletas decoradas, sino por la repostería en general y todo lo que conlleva si además tienes un blog: perfeccionar los postres que publicas, mejorar el aspecto del blog, cuidar la composición y la calidad de las fotos...

Esas personas me han aportado y enseñado mucho, amigas a las que siempre estaré agradecida por su generosidad compartiendo todo su talento, experiencias y conocimientos de forma altruista.


He ido aprendiendo de aquí y de allí, de todas y cada una de las decoradoras de galletas que admiro. Siempre hay alguien que te sorprende con sus creaciones, que te inspira y que te estimula para seguir mejorando.


Aplicando diferentes técnicas que he aprendido a lo largo de estos años, he decorado estas galletas para celebrar el tercer aniversario del blog. Hacía mucho que no decoraba y casi tenía miedo de ponerme a ello, pero aprovechando unos días libres y con la idea de hacer algo estilo vintage, (soy muy fan de este estilo) este es el resultado.

Son galletas decoradas solo con glasa real. No llevan papel de azúcar ni fondant.
Detalles como las mini rosas en las casitas de pájaro, por ejemplo, están pintados a mano.


Algunos estampados -como las flores en las alas de la mariposa- están acentuados con rotulador comestible color chocolate, como ya hice en esta entrada en Abril del año pasado.

¿Qué tendrá Abril que me inspira siempre?


Todas las galletas están decoradas con glasa de relleno, no he usado glasa de delineado en ninguna de ellas lo cual es bastante cómodo. Si la decoración que llevas en mente no requiere detalles especiales, decorar directamente con el biberón o la manga en una sola consistencia ahorra bastante tiempo y muchas molestias.
La gracia o el truco, está en conseguir la consistencia adecuada en la glasa.

También he "envejecido" las galletas pintando los bordes con colorante Ivory de Americolor  diluído en un poco de agua. El efecto me encanta, cambia las galletas por completo. También admito que necesito mejorar el acabado, pero aún así me gusta mucho.


Comparto unos cuantos enlaces que me han resultado muy útiles para decorar estas galletas:

Mi deseo para los próximos tres años sería mantener el blog vivo y poder publicar más a menudo, lo cual significaría que he tenido tiempo para dedicar a lo que más me gusta.
¡Muchas gracias a todos por venir a visitar mi blog durante estos años!

Mini macarons de fresa


¡Por fin, por fin!
Creo que ahora si puedo decir de una vez por todas que me salen los macarons. Todos perfectamente redondos y de igual tamaño, crujientes por fuera y tiernos por dentro... es que me parece mentira y alucino macarons de colores!
Llevaba algún tiempo luchando para conseguir un buen resultado con estos dulces diablillos. Me daba la impresión de que para que me salieran tendría que darse una conjunción artral o algo así, porque son muchos los factores que cuentan a la hora de hacer macarons y todos ellos deben salir bien si queremos un resultado final aceptable:
  1. Procesar y tamizar adecuadamente la almendra y el azúcar hasta conseguir un "tant pour tant" fino
  2. Ni pasarse ni quedarse corto en el "macaronage"
  3. Hacer un buen merengue francés o italiano, batido en su punto
  4. Dejar reposar el tiempo suficiente los macarons antes de hornear
  5. Llegar a entenderme con el horno... aquí está la madre del cordero!
Tuve varios intentos con mayor y menor éxito, apuntando tiempos de "croûtage", temperatura del horno... pero la temperatura no era la real y coseché algunas desilusiones:


Cuando me hice con el termómetro para horno -que me resulta imprescindible ahora- probé diferentes recetas, al principio siempre con merengue francés y a veces me llevaba alguna alegría, como con estos macarons de chocolate:



No siempre conseguía tener dos éxitos consecutivos y eso me resultaba un poco desesperante. No me parecía nunca que fuera a triunfar en la siguiente ocasión.
Lo único bueno que tiene fracasar con los macarons, es que por feos que nos queden siempre están deliciosos!

Pero finalmente, después de varios intentos parece que he dado con la temperatura y el tiempo correctos en mi horno, creo que he aprendido a "macaronear", los dejo secar el tiempo que necesitan y además me atrevo con el merengue italiano... qué feliz soy!!!


No me enrollo más con mis "desventuras macaroniles" y te dejo la receta...
Por cierto! si eres "novata" en esto del macaron y te interesa informarte más en profundidad antes de ponerte manos a la obra, te recomiendo esta lectura: Teoría de los macarons. Impresionante!

Mini macarons de fresitas de bosque

Ingredientes para unos 40 mini-macarons de 2.5 cm.

Para los macarons:
  • 60 gr. de azúcar glasé (yo prefiero usar icing sugar)
  • 60 gr. de almendra molida
  • 23 gr. de claras de huevo envejecidas o 20gr. de agua + 3 gr. de albúmina
  • Unas gotas de colorante rosa
  • 60 gr. azúcar blanco normal
  • 1 cucharada sopera de agua
  • 23 gr. de claras de huevo envejecidas o 20gr. de agua + 3 gr. de albúmina
Para el relleno:
  • 80 gr. de chocolate blanco
  • 60 gr. de nata para montar (35% materia grasa)
  • 1 cucharadita de pasta de fresitas de bosque Home Chef
  • Unas gotas de colorante rosa
Pesar bien la almendra molida y el icing sugar o azúcar glasé. Si usas icing sugar, es todavía más fino y da mejores resultados. Mezclar en un bol con ayuda de una espátula. Es mejor disponer de un procesador de alimentos (yo uso la picadora Moulinex), para verter la mezcla de azúcar y almendra, y triturar bien. Tamizar el polvo resultante, también llamado "tant pour tant".
En caso de no disponer de una picadora, tamizar dos o tres veces. De lo contrario las conchas de los macarons tendrán un aspecto rugoso.
Añadir al "tant pour tant" la primera cantidad de claras envejecidas, mezclar hasta obtener una pasta homogénea. Si prefieres usar albúmina como yo, hidratála previamente en la cantidad de agua que indico en la receta, mezcla hasta que no queden grumos y entonces estará lista para añadir.
Incorporar unas gotas de colorante, tratando de obtener un tono ligeramente más oscuro del que quieres al final, pues en el horno el color bajará. Reservar esta mezcla.

Poner la segunda cantidad de claras (o la albúmina disuelta en agua) en el bol de la amasadora o en el vaso de la batidora y montar con varillas a punto de nieve, comenzando a batir a baja velocidad que iremos aumentando progresivamente.
Al mismo tiempo, poner en un cacito el azúcar normal y la cucharada de agua. Sin remover calentar para formar un almíbar espeso. Creo que necesitarás un termómetro de azúcar en este punto, porque la temperatura correcta del almíbar es de 115ºC para poder añadirla al merengue. Es conveniente aumentar la velocidad de batido del merengue cuando el almíbar supere los 105ºC.
Verter el almíbar sobre el merengue suavemente en hilo, sin dejar de batir, cuidando que no caiga sobre las varillas. Seguir batiendo hasta que el merengue se temple y forme picos.

Una vez hecho el merengue, añadir a la pasta que habíamos reservado de almendra, azúcar y claras. Incorporar en varias veces, con movimientos envolventes de abajo hacia el centro. Difícil de explicar... mejor mira este video:


Una vez que hayas "macaroneado" ni mucho ni poco, lo suficiente, poner la mezcla en una manga pastelera cargada con una boquilla lisa de 8 mm. de diámetro. Prepara un par de bandejas de horno (las de hornear galletas son perfectas) con papel de hornear o tapetes de silicona. Es aconsejable ayudarte de una plantilla para hacer macarons como ESTA para mini macarons como los míos, o ESTA OTRA para macarons de tamaño normal. Ambas están listas para imprimir.
Escudillar los macarons sobre el papel de horno y dejar secar de 30 minutos a 1 hora, siempre dependiendo de la temperatura y humedad que tengas en tu cocina. Si al pasar un dedo sobre la superficie no se levanta la masa, es que está seco. Los míos los tuve casi 1 hora esta vez.

Precalentar el horno a 150ºC-140ºC de arriba y abajo, e introducir la bandeja en la zona baja-media durante 12-15 minutos. Deberás hacer pruebas como yo... esto es crucial! Se sabe si están hechos cuando al tocar con el dedo un macaron, está duro y ya no se mueve. Se supone que el macaron en el horno ha de secarse en la superficie y mantener el interior tierno y jugoso.
En mi horno, a 140ºC y sin aire, tardaron 14 minutos.


Una vez sacada la bandeja de macarons del horno, retirar el papel con cuidado y ponerlo sobre una mesa ligeramente humedecida. Esto conseguirá que los despegues con mayor facilidad. Tardan en enfriar unos 5 minutos, no mucho más. Puedes guardarlos en la nevera en un recipiente hermético hasta el momento de rellenarlos. Mejor si lo haces el día siguiente.

El relleno es un sencillo y delicioso ganaché de chocolate blanco y fresas.
Trocear el chocolate blanco y reservar.
Calentar en un cazo la nata junto con la cucharadita de pasta de fresita de bosque hasta llevarla a ebullición.
Si no tienes pasta de fresita, creo que podrías sustituírla por un puré de fresas naturales o alguna buena mermelada de fresas.
Verter ésta mezcla sobre el chocolate e integrar bien con una espátula. Añadir el colorante y dejar enfriar unas horas en la nevera con film tranparente tocando la superficie del ganaché para que no se forme costra.

Una vez frío el ganaché llenar con él una manga pastelera cargada con la misma boquilla de escudillar los macarons y poner una cantidad del tamaño de una avellana sobre el centro de una de las tapas. Cerrar con la otra tapa de macaron presionando ligeramente.
Guardar en la nevera y consumir al día siguiente... si es que puedes resistirte a esperar!

¡Que los disfrutes!
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