Renovando el repertorio {La inspiración}


Me llamo Nani Mosteo y copio muchas galletas... lo confieso!
Cuando veo algún nuevo modelo, un diseño que me llama la atención ó un estilo que me cautiva, no dudo en tratar de copiarlo y sinceramente no tengo el menor remordimiento.
Creo que casi todo el mundo lo hace, que todos aprendemos de todos. Me parece que el hecho de que te copien es más un halago que otra cosa... siempre y cuando el copión o la copiona de turno cuando se inspiren en una determinada galleta den crédito a la persona de la que parte la idea original.


He hecho estas galletas de bebé para una compañera de trabajo... a ella le han encantado y de paso he probado unos cuantos nuevos modelos de galletas para bebé que me apetecía hacer y que son dos plagios descarados de esos que os hablaba.
Yo quiero creer que de alguna manera aunque me inspire en las creaciones de otras personas, mis galletas también tienen un estilo característico... pero seguramente me estoy engañando!


Esta galleta es una idea original de GeminiRJ, una galletera fantástica que descubrí en el foro Cake Central y que sigo desde entonces en Flickr. Ella la ha titulado "Peekaboo" y la traducción sería algo así como nuestro juego del "Cu-cú". La idea me pareció muy divertida cuando la ví por primera vez!

Si deseas hacer esta galleta, puedes descargar la plantilla para hacer tu propio cortador aquí. La propia GeminiRJ facilita y comparte las plantillas de todas sus nuevas creaciones y te aseguro que suelen ser fantásticas!


Y de nuevo una galleta "Muy dulce" y "Muy Vinuesa". No tiene la carita de fondant como las de ellas, porque sabeis que yo no uso fondant para mis galletas, pero este bebé en pijamita me conquistó cuando lo ví por primera vez en su blog... es adorable el uso que hicieron del cortador del hombrecito de jengibre y no he podido evitarlo!
También me he "apropiado" de sus rositas de glasa tan características y que tan bien quedan en todos los diseños de bebé. Las he puesto en el biberón, en el baberito, en el chupete... Espero que no se molesten por esto.

La osita de la 2ª foto está inspirada en los hermosos ositos de Patricia, de Experimentos con azúcar que siempre me parece que le quedan chulísimos y también tiene un poco de uno precioso que hizo también Julia de Postreadicción.
El sonajero de la 1ª foto lo "tomé prestado" de un precioso sonajero que han hecho recientemente en rojo y blanco las geniales hermanas de Atelier Sucréme.
El cochecito que hago siempre es como ya os he dicho otras veces, un diseño de la genial Loren del blog The Baking Sheet.
Pero el caballito es mío y solo mío... no sé porque me quedan siempre tan chulis los caballitos!

¿No os parece una delicia las galletas decoradas en rosa?
Esta entrada parece un algodón de azúcar... y a mí me encanta!

Cómo mejorar tus fotografías {Acciones Photoshop}


Esta es mi cámara de fotos, una Nikon Coolpix 2100 que compré hace unos cuantos años... tantos que ya ni me acuerdo. En su momento me pareció la octava maravilla del mundo! Hacía unas fotos impresionantes comparada con mi cámara anterior, una Pentax también compacta pero analógica, de las de carrete de fotos de toda la vida...
Entonces estaban comenzando a aparecer con fuerza en España las cámaras digitales y eso de no tener que llevar nunca más a la tienda de fotografía para revelar las fotos era una idea maravillosa.
Hoy ya nadie se acuerda de las ganas con las que volvía uno de vacaciones por ver las fotos que había hecho, que tal habrían salido y en cuantas saldría alguien con los ojos cerrados, jajaja. Qué tiempos!
Ahora todo ha cambiado mucho, se ha perdido ese encanto de la espera y todo lo queremos ya y lo obtenemos ya! Es bueno en muchos aspectos y malo en otros, como todo... pero yo no he empezado a escribir esta entrada para hacer una reflexión filosófica, sino para intentar explicaros como arreglar vuestras fotos si como yo, contáis con una cámara más que mediocre y los resultados no suelen ser del todo de vuestro agrado y más si las fotos van a aparecer en vuestros blogs!

Normalmente, cuando hacemos fotos de nuestras galletas o postres, éstas las hacemos en el interior de nuestra casa y es prudente hacerlas de día y con buena luz. Pero aún con todo, suelen salir oscuras, cambian los colores originales con el uso del flash... en definitiva no nos satisfacen ¿verdad?

Os voy a enseñar un ejemplo de como se puede mejorar una foto en Photoshop aplicando unos sencillos pasos que os explicaré en este tutorial:


Creo que en la imagen de arriba, puedes apreciar como cambia la foto en lo que se refiere a luminosidad, colores y en definitiva mejora su calidad... pero no hagas mucho caso del entramado de fondo de esta imagen, porque es un gif animado y siempre pierde un poquito!
La he puesto así para que vieras la diferencia entre el antes y el después del retoque en Photoshop.

Mejorar una foto nos llevará muy poco tiempo, seguir un par de pasos y después creando una acción en Photoshop, podremos repetir dichos pasos sin apenas esfuerzo.

Pero antes de empezar con el tutorial, quiero dar las gracias a Patricia del blog Experimentos con Azúcar y al Hada Joana del blog Hadas y Grumetes, por los premios que tan amablemente me han concedido!

Premio al mejor blog, gracias Patricia!
Premio "Me gusta todo lo que haces", gracias Hada Joana!
Y ahora sí, el tutorial...

Pasteles de Belem y Galletas Linzer


Mañana domingo celebramos en familia el cumpleaños de mi madre y esta vez no habrá tarta de postre, sino estos deliciosos Pasteles de Belém.

Y para el cafecito llevaré también unas galletas linzer... claro! ¿cómo iba yo a presentarme en casa de mi madre sin galletas?
La receta para hacer unas deliciosas pastas linzer, es la publicada hace tiempo en El Rincón de Bea y te invito a hacerlas porque quedan estupendas! Yo solo cambié las avellanas enteras por almendras, porque las prefiero. Como no tengo en casa un procesador de alimentos para moler las almendras yo misma, compré almendra molida.
Les puse ralladura de naranja... y saben a almendra y naranja que es una locura! Las rellené con mermelada de frambuesa, que siempre suelo tener en casa, pero la mermelada de albaricoque también les hubiera ido perfecta.


Los pasteles de Belém, en casa los hago muchas veces y a mi marido que no es especialmente goloso le encantan... él siempre puede decirle no a un postre, pero si hay pastelitos de Belém jamás se niega a comerlos!
Si has tenido el placer de visitar Portugal y más en concreto Lisboa (de donde son originarios), seguro que te suenan, los has comido y probablemente te chiflan, como a todo el mundo que ha tenido la oportunidad de probarlos alguna vez!

Es una receta sencilla, de ingredientes fáciles de encontrar e incluso económica. Con las cantidades de la receta, salen 24 pasteles tamaño muffin grandecito (como de unos 7,5 cm. de diámetro)
En internet encontrarás muchas recetas de este postre, en algunos casos los llaman pastelitos de nata y en otros llevan nata cuando en realidad los originales no la llevan... aunque la receta original se guarda en secreto desde hace siglos, creo que esta es la más parecida a la original que jamás haya encontrado y su sabor y textura es casi idéntica a la del pastel original.

Pasteles de Belém
{Receta adaptada del blog Pepinho por Las recetas de Marichu}


Para las tartaletas
  • 2 ó 3 planchas de hojaldre (mejor refrigerado que congelado)
Para el jarabe
  • 100 ml de agua
  • 200 g de azúcar blanquilla
  • 1 rama de canela/li>
  • La peladura de un limón (sin la parte blanca, que amarga)
Para la crema
  • El jarabe anterior
  • 75 g de harina
  • 500 ml de leche
  • 5 yemas de huevo
  • 1 huevo
Primero haremos el jarabe. Ponemos en un puchero el azúcar, el agua, la canela y la monda de limón y sin remover, lo dejamos a fuego medio hasta que llegue a ebullición. Se retira del fuego y se deja enfriar.

Del medio litro de leche, reservamos un poco (algo más de medio vaso) y el resto lo ponemos a calentar hasta que llegue a hervir. Mientras tanto mezclamos la harina con la leche que reservamos antes, batiendo sin parar para que no se formen grumos. Añadimos la leche hirviendo si parar de batir y luego poco a poco el jarabe que hicimos anteriormente y ya estará frío.
Separamos las claras de las yemas y las mezclamos con el huevo entero, los batimos ligeramente sin que lleguen a espumar. Añadimos los huevos a la mezcla anterior con un colador y mezclamos bien toda la preparación. Debe quedarnos una mezcla líquida, como una crema sin espesar.

Preparamos unos moldes para muffins o magdalenas, untados con mantequilla y enharinados para que los pasteles desmolden bien una vez hechos.
También servirían moldes individuales de flan ó de tartaletas para hacer estos pasteles, pero yo usé los moldes de magdalenas grandes que tengo en casa.

Ponemos el horno a temperatura alta. Yo lo suelo poner a 225ºC de arriba y abajo, sin aire.Extendemos las planchas de hojaldre y con un cortador redondo del tamaño de los huecos de los moldes, vamos cortando circulos de masa y cubriendo los moldes con ellos.
Vertemos la crema en el hojaldre sin que llegue a llenar los moldecitos, porque si los llenamos mucho al subir en el horno se desvordarán.

Metemos los moldes en el horno y los tenemos hasta que los pasteles se empiezan a dorar.
Una vez listos los sacamos, los desmoldamos y los ponemos a enfriar en una rejilla.

Se sirven espolvoreados con canela y azúcar glasé y yo suelo sacarlos a la mesa servidos dentro de un papelillo de magdalena, me parece que quedan muy monos así.

Tienes que probarlos, son deliciosos...
Felicidades mami!!!

Coulant de Chocolate


Literalmente traducido del francés, coulant de chocolate significa corriente de chocolate... ya puedes imaginarte a qué se refiere viendo la fotografía!
En muchos restaurantes este postre se sirve como Volcán de Chocolate, Muerte por Chocolate ó Soufflé de Chocolate entre mucho otros, pero Coulant es su nombre original.
Yo no recordaba haberlo probado nunca y os aseguro que siendo como soy una adicta TOTAL al chocolate, si lo hubiera probado me acordaría!
Lo he descubierto recientemente en internet y por pura casualidad.
Buscando un postre rápido y fácil de hacer para el fin de semana y con ingredientes que tuviera en casa, me encontré con una receta divina y decidí hacerla.

El Coulant de Chocolate es muy sencillo y rápido de preparar, puedes hacerlo con mucha antelación porque se puede congelar perfectamente y en el momento que lo necesites, basta con meterlo unos minutos en el horno y listo!

Me imagino que muchas de vosotras ya lo habreis hecho en casa ó probado en alguna ocasión, pero si alguien como yo no lo conocía y quiere sorprender en casa con esta delicia, ahí va la receta.


Coulant de Chocolate
Adaptada del blog Recetas de Rechupete
  • 125 g de chocolate negro (yo usé Lindt 70%)
  • 75 g de azúcar glass
  • 100 g de mantequilla
  • 3 huevos medianos (los míos eran camperos y pesados sin cáscara, hacían 147 g)
  • 55 g de harina normal
  • 1 pizca de canela en polvo
  • 1 chucharadita de cacao en polvo
  • Una cucharadita de ralladura de naranja (yo no le puse esta vez, porque no tenía naranjas en casa)
He adaptado las cantidades para que me salieran exactamente 6 Coulants.
Para hacerlos usé flaneras individuales desechables, de las que venden en los supermercados.
También cambié un poco el método para prepararlos con respecto a la receta original porque no disponía de mucho tiempo para hacerlos, pero salieron igualmente divinos!

Primero puse el chocolate cortado en trocitos y la mantequilla, en un bol apto para microondas y lo tuve durante un minuto a máxima potencia. Saqué el bol y removí hasta que el chocolate estuvo totalmente disuelto. Reservé y dejé enfriar.
Después en el bol de la batidora eléctrica (también se puede hacer a mano con unas varillas), batí los 3 huevos con el azúcar hasta que dobló su volumen y blanqueó.
Añadí entonces la mezcla de chocolate y mantequilla fundidos (que ya estaba templadita) y lo incorporé con la espátula, con movimientos envolventes para evitar que perdiera aire la preparación anterior.
Tamicé la harina sobre la crema anterior, añadí la canela y el cacao y mezclé sin batir demasiado. De haber tenido ralladura de naranja, también la hubiera añadido en ese momento.

Una vez terminada la preparación, fui echando la masa en las flaneras sin llenarlas mucho porque es de esperar que el bizcocho suba al hornearlo. No fue necesario engrasar las flaneras desechables, porque no se pegan. Si usas otro tipo de moldes, tendrás que untarlos con mantequilla y espolvorearlos con harina ó cacao puro en polvo para poder demoldarlos con facilidad.

Hice dos Coulants inmediatamente después de prepararlos y solo necesité tenerlos en el horno 7 minutos contados {El horno lo puse a 180ºC, precalenté unos 15 minutos y metí las flaneras} 
Todos los hornos no son iguales, prueba con este tiempo y observa que tal te quedan. El objetivo es que solo se solidifiquen los bordes y la superficie, mientras el centro debe quedar fundido.
El resto de Coulants los congelé en crudo, sin hornear.

Si decides congelarlos también, para hacerlos el día que te interese, enciende el horno y precalienta a 180ºC. Una vez caliente, saca del congelador los que vayas a hacer y dejalos entre 10 y 15 minutos, siempre dependiendo de como vaya de fuerte tu horno.
En el mío con 10 minutos bastó y quedaron perfectos.
Desmoldar en un plato y servir inmediatamente.
Si por alguna razón los dejais reposar demasiado después de sacarlos del horno, su propio calor solidificará el interior del Coulant y quedarán como una jugosa magdalena de chocolate, pero sin ese corazón de chocolate fundido que es la gracia de este postre.

Os recomiendo que os atrevais a hacerlo porque es sencillo y delicioso, no resulta pesado detrás de una comida y tanto su presentación, como su sabor os harán quedar de maravilla con todo el mundo al que se lo sirvais. El contraste del suave bizcocho de afuera y el corazón de chocolate caliente que se desborda en cuanto hundes en él la cuchara, sorprende y cautiva hasta al más exigente.

Yo lo serví acompañado de una bolita de helado de vainilla con nueces de macadamia y como el Coulant se toma recién hecho, el contraste con el frío del helado nos encantó.

Que lo disfruteis!

Pastas de Té


Con la misma receta que suelo utilizar para hacer las galletas decoradas, he hecho estas pastas de té.
No siempre hace falta complicarse tanto la vida haciendo glasa, preparando mangas, boquillas, biberones y colorantes. En cualquier momento y sin necesidad de pasar días trabajando en ellas, puedes hacer unas deliciosas galletas de mantequilla para disfrutar en el desayuno ó la merienda... ó cuando más te apetezca porque siempre sientan bien. Y si te invitan a cualquier parte y las llevas de regalo... sales por la puerta grande!

Además, a todo el mundo no le gusta demasiado la cantidad de colorante y azúcar que lleva la glasa de las galletas decoradas y se decantan por estas pastas más "naturales"... se con certeza que mi hermana Beatriz por ejemplo, prefiere estas para comerlas y no las otras por bonitas que le parezcan!
Las que van decoradas con glasa las guarda de recuerdo y se niega a comerlas (sé que tienes todas las de la Navidad pasada, confiésalo!)

Aunque preparo muchas galletas, lo cierto es que la mayor parte de las que hago son casi siempre para regalar y nunca tengo en casa para comérnoslas entre mi marido y yo.
El pasado domingo por la tarde se me ocurrió hacer mi receta habitual, pero en esta ocasión me apeteció probar que tal quedaban si en lugar de decorarlas con glasa, las adornaba con chocolate y mermelada como las típicas galletas de té de toda la vida y lo cierto es que están estupendas!
Si te animas a hacerlas, ahí va mi recetilla.

Para la masa de las galletas:
  • 225 g de mantequilla sin sal, a temperatura ambiente
  • 150 g de azúcar glass
  • 1 huevo XL (ó bien, 1 huevo normal + 1 yema)
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla (si tienes aroma de vainilla, te sirve también)
  • ½ cucharadita de extracto de almendra (opcional)
  • 400 g de harina de trigo de todo uso
En un bol, batir la mantequilla en pomada con el azúcar glass tamizado hasta conseguir una crema fina y que blanquee. Añadir el huevo e integrar bien en la mezcla. Añadir el aroma ó extracto que vayas a usar y mezclar bien. Ir añadiendo la harina tamizada en tres veces. Después de cada adición, mezclar hasta integrar, sin batir demasiado.
La masa ha de quedar algo compacta pero no demasiado y si la tocamos con los dedos, no se nos debe pegar a los dedos.
Volcar la bola de masa sobre un trozo de papel de horno y partir en dos trozos para manejarla mejor.
Cubrir uno de esos trozos con otro papel de horno y estirar con el rodillo a unos 6 mm. de grosor. Poner sobre una bandeja y meter en la nevera. Hacer lo mismo con la otra bola de masa y colocar también en la nevera sobre la plancha de masa anterior.
Dejar enfriar durante al menos una hora, toda la noche ó meter unos 15 min. en el congelador si vamos con prisa.
Cuando la masa tenga la consistencia adecuada (debe estar durita, que levantes la plancha estirada y quede tiesa), sacar de la nevera y cortar a nuestro gusto con los cortadores* de galletas.
A medida que vayas cortando las galletas, te quedarán recortes de masa. Ve juntando todos ellos y forma otra bola de masa, estira y refrigera de nuevo para seguir cortando. Puedes repetir esta operación con los recortes que te queden hasta 3 veces.

*Esta masa por su consistencia, no se puede usar con pistola de repostería.

Si quieres hacer galletas rellenas de mermelada, corta las bases y las tapas con el mismo cortador y en la galleta que hará de tapa, haz un corte en el centro con un cortador más pequeño.

Ponemos las galletas que hemos cortado en bandejas para hornear a cierta distancia unas de otras para que al hornear no se peguen entre sí. Trata siempre de hornear en la misma bandeja galletas de tamaño parecido, para que se hagan todas por igual. Si unas son muy grandes y otras pequeñas, estas últimas se quemarán y las grandes saldrán más crudas.

Tendremos el  horno precalentando a 180ºC unos 20 minutos y meteremos las galletas. Deben cocerse durante 10 ó 12 minutos dependiendo del tamaño de las galletas, de tu horno, etc.
Un buen truco para saber cuando has de sacarlas, es observar si brilla o no la superficie. Si ya no brilla es que ya están hechas. Yo prefiero este método a esperar que se doren los bordes.

Sacamos del horno la bandeja de galletas y las dejamos unos 5 minutos contados más sobre la bandeja. Pasado este tiempo, las pondremos sobre una rejilla para que se enfríen totalmente.



Para la decoración:
  • 100 g de chocolate para fundir (yo utilicé chocolate con un 70% de cacao)
  • Unas cucharadas de mermelada (da igual el sabor, yo tenía en casa de Frutas del Bosque y fue la que usé)
  • Un par de cucharadas de azúcar glass
  • Puedes también usar coco rallado,  almendras troceadas, etc.
Una vez se han enfriado las galletas, cortar el chocolate en trocitos y meterlo en el micro un par de minutos parando de vez en cuando para comprobar que no se nos quema. También puedes fundirlo al baño maría si lo prefieres. Remover hasta su completa disolución y dejar reposar un poquito para que pierda el exceso de calor.
Poner el chocolate fundido dentro de una manga pastelera o una bolsa de congelación que tengas y hacer un pequeño agujerito en la manga o en una esquina de la bolsa, para decorar las galletas a tu gusto. Puedes cubrirlas por completo, hacer un punto en el centro o rallitas... lo que se te ocurra. Una vez que el chocolate se haya solidificado un poco en la galleta, añade el coco rallado, las almendras o como yo, nada más.

Para hacer las galletas rellenas de mermelada, coge unas cuantas cucharadas de la mermelada que hayas elegido y ponlas en un bol con una cucharada de agua. Puedes llevarla a ebullición en el fuego ó meterla en el micro como hice yo, un minuto a máxima potencia. Remover y dejar que pierda un poco el calor. Extender sobre la galleta que hará de base.
Poner un poco de azúcar glass en un colador pequeño y espolvorear con él las galletas que harán de tapa. Cubrir con ellas las galletas que untamos de mermelada.
Me encanta el chocolate, pero personalmente estas galletas rellenas de mermelada me han parecido deliciosas!

Haz la prueba y si las haces, ya me contarás si has triunfado.

Galletas para adornar el árbol de Navidad


Hoy quiero darte una idea para regalar a tus padres, hermanos ó amigos. Un regalo muy dulce y perfecto para estas Navidades...  los adornos para el árbol de Navidad hechos con galletas decoradas!

Seguramente ya lo habrás visto en alguna parte, pero esta es la primera vez que yo lo hago, estoy encantada con el resultado... y tengo unas ganas locas de empezar a decorar la casa!!!


Una vez pasado el día de Todos Los Santos {más popularmente conocido como Halloween últimamente}, mi pensamiento ya se centra casi por completo en las galletas que voy a hacer para Navidad.

Tengo muchos "proyectos galletiles" en mi cabeza de cara a estas próximas fiestas y no tengo ni idea de cuanto tiempo voy a tener para llevarlos a cabo, así que lo primero que he querido hacer es cumplir con mi madre la promesa que le hice las Navidades pasadas y esa promesa consistía en hacerle los adornos para el árbol.


Yo empecé a hacer galletas decoradas hace un año exactamente. Los primeros pedidos y compras, los estaba haciendo el año pasado por estas fechas.
Recuerdo que lo primero que compré fue la amasadora, los colorantes, cortadores de flores y por supuesto, muchos cortadores navideños.

He hecho cajas de regalo, coronas navideñas,  bastones de caramelo, muérdagos, Papá Noel, muñecos de nieve, angelitos, escenas de paisajes nevados, copos de nieve...
Personalmente, yo hubiera preferido hacer todos los adornos con galletas de ornamentos típicos navideños como estos...


...pero mi madre piensa que en la variedad está el gusto y me pidió un "surtido navideño" de adornos para colgar de su árbol, así que he hecho unas cuantas galletas de lo más variado para ella.
He usado para decorar estas galletas glasa en blanco, rojo, verde, amarillo dorado, negro y celeste.
También he utilizado decoraciones de azúcar {sprinkles} en forma de acebo, copos de nieve y luces de navidad {estas últimas fueron el regalo de Karen y Mike en mi último pedido}, mini perlitas en rojo, blanco, dorado y plata, sanding sugar de diferentes colores, luster dust y disco dust en dorado y rainbow... los lazos de las coronas son de cinta de organza en rojo, pegadas a la galleta con una gota de glasa.


Papá Noel y el muñeco de nieve, están decorados con los magníficos tutoriales de la web de Karen's Cookies. Creo que el diseño de la galleta de Papá Noel que hace Karen, es el más bonito que he visto nunca para este cortador y siempre hago el mismo porque me parece perfecto. Si algo funciona ¿porqué cambiarlo?

Y seguro que a algunas de vosotras el angelito que he hecho os recuerda un poco a los que decoran Muy dulce Vinuesa {salvando las más que evidentes distancias} y es que su forma de decorar el angelito me cautivó... no he podido evitarlo!


Para colgar las galletas del árbol existían dos opciones, hacerlo con la bolsita de celofán o sin ella. Al final será sin la bolsita porque tanto mi madre como yo pensamos que lucirán en el árbol mejor así.

Cuando fui cortando las galletas, les hice a cada una de ellas un agujerito con una pajita de las de tomar refrescos. Milagrosamente, en el horno no se cerró el agujerito y quedó perfecto para pasar la cinta dorada que compré {de nuevo en los chinos} para después poder colgarlos.


Como puedes ver en las fotos, esta vez he perdido un poquito más de tiempo al editarlas en Photoshop porque se me ocurrió decorar cada una con un precioso kit de Digital Scrapbook que compré en TheShabbyShoppe hace unos días.
Prometo publicar un tutorial para enseñarte a decorar tus propias fotos, si es que te ha gustado el resultado!

Ya tengo las galletas dentro de una caja, envueltas en papel de seda esperando pacientes que llegue el momento de salir. Sé que faltan casi dos meses para Navidad, pero como estas galletas no son para comerlas y se mantienen bonitas incluso después de mucho más tiempo si las conservas bien, yo estoy tranquila sabiendo que tengo terminado este primer "proyecto navideño" y cumplida mi promesa.

Creo que este año el árbol va a quedar muy original y que a mi madre le encantará como siempre su regalo!